EL ROBLEDAL PONE A PRUEBA A LOS VALIENTES… Y PEDRO FERROND SE PASEA POR EL CAMPO

La Legends Tour entra en su recta final con un torneo de alto voltaje, un Pedro Ferrond estratosférico y una clasificación general que arde. Layos dictará sentencia el próximo día 18.
El Robledal volvió a demostrar que no es precisamente un campo de esos que regalan puntos por simpatía. Veintiún jugadores se dieron cita para batirse el cobre en uno de los recorridos más exigentes de la temporada, dispuestos a desafiar sus calles, sus greenes y, sobre todo, su propia paciencia.
La mañana comenzó con temperaturas propias de una expedición al Polo Norte: entre 2 y 5 grados. Más de uno llegó al tee de salida con tantas capas de ropa que, en lugar de jugadores de golf, parecían participantes de una excursión al Ártico. Guantes, gorros, chaquetas y algún que otro movimiento sospechoso para entrar en calor completaban el uniforme oficial de la jornada.
Pero, como suele suceder en nuestra Legends Tour, el tiempo terminó haciendo honor al torneo: fue subiendo la temperatura, se calentó el ambiente y los golfistas fueron entrando en faena. Todo ello en ese clima de camaradería, buen compañerismo y buen golf que caracteriza a nuestro grupo. Aunque, naturalmente, cuando uno se pone delante de una tarjeta, la amistad tiene sus límites…
PEDRO FERROND: CUANDO EL GOLF SE CONVIERTE EN UN PASEO MILITAR
El gran protagonista de la jornada tuvo nombre y apellidos: Pedro Ferrond.
Y es que Pedro no se conformó con ganar el torneo. No. Decidió llevarse también el trofeo Scratch, por si quedaba alguna duda de quién había sido el auténtico dueño del Robledal.
Su tarjeta, sencillamente extraordinaria: un birdie y siete pares que, tras la aplicación de su hándicap, le permitieron firmar un resultado de -3 respecto al campo y unos espectaculares 39 puntos Stableford.
¡Ahí es nada!
En El Robledal, conseguir 39 puntos no está al alcance de cualquiera. Hacerlo y llevarse además el Scratch es ya una declaración de intenciones. El resto de participantes, por supuesto, aplaudieron la hazaña… aunque alguno seguramente estaría pensando que la próxima vez habrá que esconderle los palos antes de salir.
Muy cerca terminó Manuel Gandarias, aspirante a convertirse algún día en socio de pleno derecho, que presentó una magnífica tarjeta de -2 respecto al campo con su hándicap y 38 puntos Stableford.
Manuel sigue haciendo méritos. A este paso, más que pedirle que presente una solicitud de admisión, habrá que empezar a preguntarle cuándo piensa pagar la cuota.

ALMUDENA CAMBIA EL GUIÓN Y LA GENERAL SE PONE AL ROJO VIVO
La otra gran noticia del torneo llegó de la mano de Almudena de Santiago, que con sus 35 puntos consiguió arrebatar a Javier García-Quijada el liderato de la clasificación general.
Un movimiento de enorme importancia cuando apenas queda una prueba para echar el telón a la temporada.
Almudena se coloca al frente con 650 puntos, seguida por Francisco Javier García-Quijada, con 570, mientras que José Manuel García Sánchez ocupa la tercera posición con 460 puntos.
La clasificación queda, por tanto, de la siguiente manera:
| Posición | Jugador | Puntos |
|---|---|---|
| 1.º | Almudena de Santiago | 650 |
| 2.º | Francisco Javier García-Quijada | 570 |
| 3.º | José Manuel García Sánchez | 460 |
Y aquí es donde empieza lo verdaderamente interesante: la Gran Final de Layos, el próximo día 18, puede cambiarlo absolutamente todo.
El ganador del torneo se llevará nada menos que 300 puntos, una cantidad suficiente para provocar un auténtico terremoto en la clasificación. Las diferencias actuales no permiten demasiadas celebraciones anticipadas y, desde luego, nadie debería empezar todavía a preparar el discurso de campeón.
EL APPROACH DEL DÍA: PACO VILLASEÑOR ROZA LA GLORIA
También hubo momento para la precisión y la delicadeza, y en esta ocasión el protagonismo correspondió a Paco Villaseñor, que se adjudicó el premio al Mejor Approach.
Su golpe en el hoyo 9 fue sencillamente espectacular: la bola botó a escasos centímetros de la bandera y dejó a todos con esa mezcla de admiración y envidia que produce ver cómo alguien consigue acercarla tanto al hoyo.
El ansiado hoyo en uno estuvo ahí, a un suspiro.
Una lástima que la bola no decidiera dar ese último pasito. Aunque, bien mirado, bastante mérito tiene dejarla tan cerca. Además, conseguir un hoyo en uno habría obligado a Paco a pagar una ronda de cervezas, y tampoco estamos seguros de que todos los presentes hubieran estado dispuestos a asumir semejante desembolso.
LAYOS: LA GRAN FINAL, SIN RED Y CON TODO EN JUEGO
Y llegamos al desenlace.
El próximo 18, en el campo de Layos, se celebrará la Gran Final de esta temporada de la Legends Tour. Una cita que tendrá todos los ingredientes para convertirse en una jornada memorable: emoción, tensión competitiva y una clasificación general que todavía está muy lejos de tener dueño definitivo.
Pero esta vez habrá una dificultad añadida: la competición se disputará en modalidad Medal Play (por golpes).
Es decir, nada de confiarse con los puntos Stableford ni de levantar la bola cuando el hoyo se complica. Aquí habrá que terminar cada hoyo, contar todos los golpes y mantener la concentración hasta el último putt.
Una modalidad que no perdona despistes, que exige regularidad y que puede convertir un pequeño error en una auténtica pesadilla.
Los tres primeros clasificados llegan con opciones y con mucho que defender, pero tampoco conviene descartar sorpresas. En golf, como todos sabemos, las tarjetas no se firman antes de salir y los trofeos no se entregan por los servicios prestados durante la temporada.
La Legends Tour se prepara para su último capítulo.
Y allí estaremos, dispuestos a disfrutar de una jornada de golf, compañerismo y, por supuesto, alguna que otra discusión sobre si aquella bola estaba realmente fuera de límites o si el jugador en cuestión tiene una imaginación especialmente desarrollada.
¡Que nadie falte a Layos!
Porque el día 18 no solamente se juega un torneo: se decide una temporada.
¡Suerte a todos, que gane el mejor… y que los demás tengan una buena excusa preparada!


